Esta obra se basa en las Reglas de Turnbull. La
misma traduce y ajusta este método al contexto judicial hispanohablante, con un
enfoque eminentemente práctico y orientado a la litigación penal.
El objetivo es ofrecer a abogados litigantes,
especialmente jóvenes profesionales, una herramienta táctica para evaluar y
cuestionar la fiabilidad de los testigos oculares en juicio.
Cada elemento del acrónimo se desarrolla con
ejemplos, estrategias de interrogatorio y referencias jurisprudenciales,
buscando maximizar la eficacia probatoria y minimizar errores judiciales.
El libro no solo explica la metodología, sino que
enseña a aplicarla en sala, integrando la técnica con criterios de valoración
de la prueba y principios del debido proceso.
Es un manual de campo, directo y libre de
tecnicismos innecesarios, pensado para convertirse en un recurso de consulta
constante en audiencias y preparaciones de juicio, combinando claridad
pedagógica con rigor jurídico.